jueves, 21 de febrero de 2013

Salto hasta lo profundo de la tierra


Para La Niña de la Comba no hay límites. Ni distancias, ni tope de altitud ni bajo tierra. Esto último lo vamos a demostrar muy pronto. Tengo una novedad que contaros. Bueno, tengo muchas pero esta es muy especial para mí. Resulta que una selección de mis artículos más bonitos y artesanales van a estar expuestos todo el año a los ojos de los 70.000 visitantes anuales que tiene de media la impresionante, irrepetible y sorprendente Cueva de Valporquero (Ayuntamiento de Vegacervera, León).

Aquí me tenéis en una visita reciente a la Cueva de Valporquero (León).
Se trata de una iniciativa del área de Turismo de la Diputación de León, de la que depende una de las cavidades naturales más alucinantes de España, si no la que más. Aprovechando un espacio hasta ahora inutilizado junto al punto de información turística han pensado en ofrecer a los artesanos de la provincia la posibilidad de promocionar allí nuestro trabajo. Como os digo, entre marzo y noviembre que la Cueva es visitable, vienen pasando unos 70.000 turistas cada año. Para ellos, nuestra muestra como artesanos será un aliciente extra y para nosotros un modo de dar a conocer lo mucho y lo precioso que se hace con las manos de la gente de esta tierra.

El interior es enorme, espectacular.
En cuanto conocí el proyecto, gracias a Elena Cerviño, que es un encanto y tiene mucha iniciativa, no dudé en sumarme al proyecto. Así que en breves fechas podréis aprovechar una visita turística a la Cueva que nadie debe perderse para ver con más detalle mis creaciones artesanales personalizadas, así como otras tantas maravillas que los artesanos leoneses son capaces de crear. Cuando tenga la lista completa de la gente que participa os la añadiré. Adelanto que unas de mis artistas preferidas, Carolina y Helena, de Castillos en el Aire, también estarán. Os dejo aquí el enlace con la primera noticia que informa de los datos de la nueva temporada y de nuestra presencia como artesanos: Leonoticias: Valporquero 2013

Voy a aprovechar esta entrada para dar dos pinceladas de lo que es la Cueva de Valporquero y datos útiles de cómo aprovechar una visita a esta maravilla natural y a su impresionante entorno montañoso. Se sitúa a más de 1.300 metros, excavada por los caprichos de la Naturaleza durante siglos y siglos, y visitable desde 1966. Como yo he estado muchas veces, os recomiendo conocerla antes de abril-mayo y después de septiembre: porque hay menos gente pero sobre todo porque es cuando la Cueva está 'viva', con el agua corriendo por su interior en un espectáculo que te deja con la boca abierta. Siempre hace 7 grados centígrados, así que abrigaos bien y no llevéis calzado resbaladizo, que la humedad es del 90%. Para que abráis boca, intentad hacer esta visita virtual muy lograda: Visita virtual con Rottodigital.com

Foto mía de una de las sorpresas caprichosas de la naturaleza.
Aparte de nuestra inminente exposición de artesanía leonesa, disponéis en la zona de guías, un buen parque infantil, merendero público con fuente de agua potable y teléfono público. Informaos en los teléfonos 987 576 408 o 987 576 482, en el correo valporquero@dipuleon.es o en la web http://www.cuevadevalporquero.es, donde también podéis sacar las entradas online. 

Esta imagen la tomé justo
a la salida de la cueva.
Pero una visita a la Cueva de Valporquero (que tiene una hora de duración aproximada) es la excusa perfecta para conocer una de las zonas más increíbles y bellas de la provincia. Para llegar desde León, lo comprobaréis en las Hoces de Vegacervera, paraíso de los escaladores. Este desfiladero de roca caliza vertical desemboca en el pueblo de Vegacervera, donde podéis disfrutar de sendas y paseos inolvidables. Y si queréis llevados el sabor más tradicional de la zona, no dejéis de probar la Cecina de Chivo. Un embutido casi exclusivo de esta zona, con marca de calidad, que es delicioso tanto curado como entrecallado.





Personalmente, os voy a hacer una confesión culinaria que espero que mantengáis en secreto: bajando a León desde la Cueva encontraréis a mano derecha un desvío al pueblo de Fontanos de Torío. Con un día despejado, tiene una de las mejores vistas sobre la impresionante muralla montañosa cantábrica. Y un restaurante rural llamado Casa Remis, encantador, cuyas carnes a la brasa son para llevarse el mejor sabor de boca, aunque no es lo único. Para mi gusto, he probado aquí la mejor Cecina de Chivo, pero ojo, sólo la tienen en temporada. Pero por favor, os suplico que me guardéis el secreto: es un regalo sólo para vosotros por ser mis fieles seguidores.

viernes, 15 de febrero de 2013

Dulce no significa empalagoso



He tenido unos días bastante atareados. Atareados de trabajo pero, como siempre procuro que ocurra, también atareado de placer. En esta entrada os presento alguno de los frutos de estos últimos días. Me he inspirado en el Día de San Valentín. Ya sabéis, el día en que los enamorados nos dedicamos a nosotros mismos para sorprenderse, agradecerse y ser un poquito más dulces de lo habitual. Pero como dulce no significa empalagoso, me centré al mismo tiempo en una riquísima receta que pudiera acompañar y dar sabor a alguna de mis creaciones. Y aquí están todos juntos.

La primera sugerencia de La Niña de la Comba para pensar en regalar a aquellas personas a las que más queráis, en esa fecha o cualquier otro día del año, han sido la guirnalda de corazones. Por razones obvias. Por las fotografías podéis ver lo bien que decoran, cómo ambientan cualquier espacio: una habitación, para una fiesta especial…
Detalle con mi guirnalda de corazones.
Y otro regalo asequible y muy simbólico bien pudieran ser los llaveros. En este caso he elegido los diseños del Niño del Corro y la Niña del Corro. Un plato suculento que puede ser un obsequio la mar de original, y más si os decidís a personalizarlo con el nombre de la persona a la que se lo regaléis. Ambos productos los podéis encontrar, como siempre, en mi tienda online de www.laninadelacomba.com.
Fijaos en los llaveros.


Ambos juntos, guirnalda y llaveros, forman un estupendo y dulce conjunto. Así que pensé que para dar ese sabor había que acompañarlo también con algo de repostería. Elegí una receta llamada New York Cheese Cake. Y he de reconocer que fue un éxito. Se trata de un postre que para nada resulta dulzón, gracias al contraste de los ingredientes con el sabor del queso.

Os pongo aquí la receta, por si os apetece poneos el mandil y endulzar a aquellos a los que más queréis.

Los ingredientes ambientados con el libro de recetas
y el juego de Pequeños Cocinitas.
INGREDIENTES:
- Un paquete y medio de galletas María.
- 100 gramos de mantequilla.
- 6 huevos.
- 500 gramos de nata (yo utilizo la nata fresca de Mercadona).
- 600 gramos de queso de untar (también la de la marca Hacendado).
- 200 gramos de azúcar.
- 1 yogurt natural.
Opcional:
- 120 gramos de confitura de arándanos.
- 120 gramos de confitura de frambuesa.

PREPARACIÓN:
- Base de Galletas: tritura las galletas y añade la mantequilla derretida. Pon por las paredes y la base del molde y mételo en el congelador.
- Preparar la crema de queso: Bate los huevos con el azúcar hasta que blanqueen un poco. Añade el queso y remueve con una cuchara o tenedor, intentando que no queden grumos. Añade la nata y el yogur y remueve.
- Vierte la crema sobre la base de galletas y mételo todo en el horno a 190 grados, durante 10 minutos.
- Pasado ese tiempo, baja la temperatura a 180 grados durante una hora (en mi horno necesitó 1 hora y 20 minutos, en realidad). Tiene que quedar un poco blandita.
- Pasado ese tiempo, apaga el horno y deja que se enfríe dentro con la puerta entreabierta para que no se agriete.
- Métela en la nevera hasta el día siguiente.
- Confitura: En un cazo mete la confitura y 2 cucharadas de agua. Caliéntalo suavemente hasta que se forme un sirope. Apaga el fuego y échalo por encima de la tarta ya fría, y mételo en la nevera.
Yo no le puse confitura, lo adorné con frambuesas y unas hojas de menta.

Bueno. Espero que os haya gustado tanto como a quienes lo probaron. Fue un éxito.
Ummmmmmmmmmmmm!!!!!

lunes, 4 de febrero de 2013

Concurso 'PÍNTAME UN PAPÁ'


¿Qué niño no ha hecho un dibujo de su papá? No se sabe con seguridad si es más ilusionante y mayor motivo de orgullo para el pequeño pintor o para el padre que lo recibe. Si hay un momento del año en el que la factoría de retratos de papás dispara su producción por encima de las previsiones es, como es lógico, el Día del Padre. El 19 de marzo. Y ya se avecina la fecha.

La Niña de la Comba tiene alma de eso, de niña, y también corazón de artista, de artesana, enamorada de las cosas que se hacen con las propias manos. Por eso, he pensado una idea que creo que va a gustar a todos: a los niños, a las madres y a los papás también.

Se trata de un concurso y lo he llamado "Píntame un papá". Se me ocurrió leyendo ese maravilloso libro que todos conocéis, 'El Principito', en el que su pequeño y poético protagonista le pide al aviador con voz apremiante: "Píntame un cordero" como si no hubiera nada más importante en este mundo.

Antes de nada, quiero hablaros del PREMIO, porque realmente será muy muy original. Tenéis que recordar que si La Niña de la Comba se distingue por algo es por realizar todo a mano y todo personalizado en sus trabajos. Y así será. La persona que resulte agraciada por el método de sorteo entre todas aquellas que cumplan las bases para participar, podrá elegir entre dos regalos, ambos personalizados con el dibujo que el pequeño haya hecho retratando a su padre: 

- Colgador no molestar, con el dibujo acompañado por la frase "No molestar a mi papá"
- Cuaderno, con el dibujo acompañado por la frase "Mi papá".

Como veis, el principal artista de este premio es el propio niño. Por eso, este concurso está pensado para cualquier persona que tenga un niño a su alrededor: madres, tías, abuelas, maestros... De antemano, os rogaría a que todos los que participéis que el niño o la niña tenga hecho o elegido el dibujo de su papa que desearía reproducir en el regalo, para agilizar el trabajo si resulta ganador y para garantizar que llega a tiempo para el Día del Padre.
Tú me mandas el dibujo...

... Y yo te lo plasmo en un colgador 'No molestar'
o en un cuaderno de madera. Más personal, imposible.
A continuación quiero explicaros las BASES, que hemos intentado que sean súper sencillas:

- El plazo para concursar será del lunes 4 de febrero de 2013 hasta las 23,59 horas del sábado 2 de marzo.

- Para entrar en el sorteo y poder optar al regalo preferido, de entre los dos que se dan a elegir, la persona adulta responsable del niño debe cumplir estos 3 pasos: 
           1     Haberse hecho seguidora de la página de La Niña de la Comba en Facebook 
                  (PINCHA: FaceBook - La Niña de la Comba); 
           2     Compartir de forma pública en su propio muro de Facebook esta promoción, de manera que 
                  lo podamos comprobar; 
           3     Y dejar el comentario que desee bajo esta misma entrada del blog de La Niña de la Comba 
                  (PINCHA: BLOG de La Niña de la Comba).

Con estos tres pasos, la persona se habrá ganado un hueco en la lista para concurrir al sorteo. Y el próximo domingo 3 de marzo lo realizaremos de manera aleatoria a través de la web www.sortea2.com. Se publicará en nuestro muro ese mismo día 3 de marzo, teniendo la persona agraciada un plazo de dos días para contactar. En el caso de no aparecer, se realizará un segundo y último sorteo con los restantes nombres. Los plazos están muy ajustados para que me dé tiempo a realizar vuestro personalísimo regalo al papá con el dibujo ganador del niño.

Es importante que sepáis que será gratis todo, incluso el envío del premio. La persona ganadora no tendrá que pagar absolutamente nada, lo mismo que ocurre siempre con el envío de cualquier producto de mi tienda online (www.laninadelacomba.com) cuando se trate de un encargo que viaje a cualquier punto de la península.

Fijaos bien en las fotografías que ilustran esta entrada: así es como quedaría vuestro regalo.

Espero que vosotros, y también los niños que tengáis cerca, disfrutéis de esta original forma que os propongo este año para sorprender a papá como jamás lo había soñado.

martes, 22 de enero de 2013

La canción

Vino Carlos y me dijo “tienes que escuchar esto”. Era un día de diario del mes de noviembre. Ese mes tan feo. Yo a Carlos le temo cuando me acerca unos cascos, me los pone con suavidad y me mira con los ojos grandes, las cejas arqueadas y esa media sonrisa nerviosa que pondría un arqueólogo ante el indicio de un hallazgo increíble. Es que no sé si me vacila. Le ha dado por música… digamos rara. Yo digo que no lo entiendo. Y triste, a veces demoledora. Como unos tal McEnroe. Yo no puedo, no puedo, y menos en el mes más feo.



Esta vez Carlos me sorprendió bastante. Dentro de mi cabeza sonó una guitarra muy melódica de suave cadencia, como cansada. Y detrás vino una voz que sencillamente me abrazó. Muy muy fuerte. Calor en noviembre. Color en el gris. Melodía frente el ruido. Susurros. Le devolví una mirada que crecía por momentos, mientras arqueaba mis cejas y la mitad de la boca dibujó una sonrisa.

Nunca había escuchado música por la calle. No me gustaba. Y ni quería saber que el móvil puede ser un reproductor de felicidad mientras caminas entre la gente, ajena a tu disfrute. Le pedí sencillamente que me pusiera “la canción”. Él supo qué canción era y la puso. Yo tampoco sabía que hay una tecla para repetir las veces que se quiera una misma melodía. Así que cuando quedaba un suspiro para terminar y el trasteo de la guitarra agonizaba y esa voz se había evaporado flotando, yo me apresuraba a iniciar de nuevo el placer de recuperarla, como si la salvara de un peligro inminente. Revivía gracias a mí. Y me hacía disfrutar sensaciones. Una y otra vez, decenas, cientos, miles, creo que millones de veces. Seguro que millones.

Hicimos un viaje inesperado para mí. Como no solemos viajar mucho, fue una experiencia maravillosa. Estaba el mar, el añorado mar. Era tierra de lluvia pero el sol nos sacudió el eterno noviembre de la rutina diaria. Probamos sabores. Abrimos los ojos de los niños a paisajes únicos, algunos mágicos. Y “la canción” fue la banda sonora de uno de los mejores recuerdos que he forjado desde hace mucho tiempo. Siempre me acompañará.


 

Pocos meses después conseguí hacer realidad por fin mi sueño de crear un lugar donde dar rienda a mi ‘alter ego’, La Niña de la Comba. Esa pequeña de manos maestras que llevo dentro y que tanto disfrute me ofrece cuando veo lo mucho que gustan mis trabajos. Carlos hizo unas fotos de varias creaciones y con el móvil, de forma más bien chapucera, un video a modo de pequeño catálogo de mis ideas. Le puso música. Era “la canción”, claro.


Hace dos semanas, Carlos me dijo que me iba a hacer un regalo. Algo pequeño y grande a la vez. Salimos inusualmente pronto de casa. Los niños quedaron acostados. Abuelita les cuidaba. Llovía a ratos y por eso toda la oscuridad brillaba, también donde nos tocó hacer una cola considerable para sacar las entradas. Nos sentamos en la segunda fila. El foco se apagó. Ella salió, como venciendo un apuro invisible que parecía empujarla de nuevo tras la cortina. Balbuceó sentada en el taburete. Se ruborizó. Se notaba como una pizca de vergüenza que la vencía, que acabó creando un sentimiento de ternura y compasión entre los que ocupábamos el teatrillo. Y de risas. Le aplaudimos para animarla y cogió la guitarra. Me dejó muda, nos dejó sin aliento: ella se agenció todas nuestras voces y le salían todas por su garganta.

Santos M. Perandones.
Voy a muy pocos conciertos. He de admitir que éste me gustó mucho. Pero a falta de una anunciada melodía para cerrar, ni rastro de “mi canción”. Así que cuando ella levantó la vista preguntando cuál era la última que el auditorio quería añadir y Carlos gritó “Locked in verses’, guardándose la vergüenza de estar a años luz de dominar el inglés, reconozco que fue un momento tan intenso… que todavía dudo si la escuché!

Carlos Domínguez - MediosLeon.

Le debo a Sara Sánchez (@SaraTheBeat) el recuerdo de los videos que tomó, alguno de los cuales reproduzco abajo. A Santos M. Perandones (http://www.voodoochild.es) las fotografías del concierto que ilustran Fanzine León y estas letras. A Carlos el regalín.

Y a Anni B Sweet, que me atrapó entre sus versos, la sensación de que ya no habrá más monstruos ni más noviembres.

La vida son estas cosas.



Shiny days - #RRAcoustic Rockandradionet.


Getting Older, en el concierto de León - Sara Sánchez.


Take on me, en el concierto de León - Sara Sánchez.

domingo, 20 de enero de 2013

´Castillos en el Aire´ para las que hacemos los sueños realidad

Creo que he captado la esencia de su marca con la esencia de mis trabajos personalizados.

Se dice que quien hace castillos en el aire es víctima de los sueños que difícilmente se van a cumplir. Que es perseguir una quimera. Pero a veces hay quien se empeña tanto y tiene tanto talento que consigue que los dichos tradicionales pierdan todo el sentido.

No deja de tener su ironía el hecho de que quien ha conseguido que sus trabajos artesanales dejen de ser castillos en el aire hayan sido las dos personas que están detrás de 'Castillos en el Aire', una exclusiva marca que os quiero destacar porque me encanta de una manera especial. Se trata de Carolina Alonso Sabugal y Helena Castrillo Marcos. Dos artistas como la copa de un pino de cuyas manos salen auténticas maravillas en seda y en cuero.

Helena y Carolina, en una feria.
Hace años que conozco, y admiro, sus obras. Una coincidencia ha hecho que en los últimos meses hayamos tenido más relación y el cúlmen de mi admiración fue cuando he podido comprobar lo laborioso de su arte, el cuidado extremo que la seda requiere, la elaboración de los diseños en colores con los que la seda cobra una vida única. Tienen auténticas joyas, os lo puedo asegurar.

Les gustan mucho las bailarinas. Tienen colección propia.
Como común muestra de admiración, decidimos hace poco cruzarnos regalos: yo les haría un cuadro para notas (como este cuadro para notas) y ellas crearían para mí un pañuelo, en el que no faltan los cuadritos de vichy que tanto me gustan ni una Caperucita, personaje con el que yo también trabajo.


Este es mi nuevo pañuelo. Hasta tal punto me lo personalizaron que con paciencia se observan detalles muy especiales.
Mirad que presentación más chula. ¿Envidia, eh?

Además, me encargaron también un par de artículos míos con su logotipo: llaveros y colgadores no molestar. Hay que reconocer que el resultado ha sido bastante espectacular, o al menos así les ha parecido a ellas, y eso es un gran honor.

Mirad estos colgadores de 'no molestar'  que les hice por encargo. Creo que les encantaron.
Quienes podáis estar interesados en contactar con Castillos en el Aire, hace no mucho tiempo que podéis ver algunas pinceladas de sus elaboraciones en Facebook, al igual que en Pinterest y también en Twitter (@CastillosEn).

Bolsos muy especiales de 'Castillos en el Aire'.

Yo, La Niña de la Comba. que también tuve un sueño que poco menos que era construir castillos en el aire, y hace poquito que lo hice realidad, sé como ellas que no hay cosa que deseemos que no podamos conseguir, aunque a muchos les parezca imposible. Gracias, chicas, por ayudarme a demostrarlo.

miércoles, 9 de enero de 2013

Un premio, un regalo



Muchos recordaréis que para celebrar nuestro primer mes de apertura de la tienda online de www.laninadelacomba.com organicé un concurso para todo aquel que nos siquiera: no tenía más que elegir su propio regalo. El resultado ha sido verdaderamente muy placentero. Primero porque gracias a estas iniciativas es cuando mejor te puedes dar cuenta de lo que gusta tu trabajo a los demás. Porque creas con mayor ilusión sabiendo que alguien espera obtener una recompensa. Y porque regalar a los demás siempre tiene algo de regalo a uno mismo, por la alegría que eres consciente de repartir.

En mi caso, el premio se lo llevó una entusiasta seguidora afincada en Madrid, Silvia Sacristán. Había seleccionado un regalo de mi tienda que según me dijo después la volvía loca: el marco de fotos con los diseños de mi Caperucita y el lobo feroz. Silvia era una enamorada de este personaje de cuento tan especial.


Preparé el premio y se lo envié con todo lujo de detalles en el empaquetado pasada la fiesta de Navidad. O sea, que para Reyes ya estaba disfrutando de su obsequio por seguirnos, por alentarnos, por aplaudir mi creatividad. Imagino su fotografía, o la de sus seres más queridos, en el marco vigilado por Caperucita y el lobo, y sé que está entusiasmada, porque así ha tenido el gesto de decírmelo.

Arriba os dejo una fotografía de aquel regalo, retocada con filtro de Intagram (http://instagram.com/p/UQjTsQq68u/). Y esperamos seguir creciendo gracias y junto a vosotros para que más pronto que tarde podamos sorprenderos con algún otro concurso o detalle. Mientras, mi tienda está abierta las 24 horas de cada día del año para hacer vuestras delicias. Además, pronto habrá novedades en cuanto a los productos. Os mantendré informados.

Recibid a través de este blog mi agradecimiento emocionado por habernos hecho tan felices estos casi tres meses de andadura. Ojalá vosotros y yo sigamos así de satisfechos.

domingo, 23 de diciembre de 2012

Dulce navidad... de verdad

Hola de nuevo. Aquí me pilláis otra vez con las manos en la masa. Esta vez con el sabor dulce de la Navidad, que tanto inspira. Parece que cuando los días se hacen tan cortitos y caen el frío y la niebla es cuando más apetece ponerse a faenar en la cocina. Y si es con ayuda de los niños, mejor.


Lo primero que nos pusimos a hacer fue un bizcocho un poco especial. Queríamos darle un aspecto nevado, con ayuda del azúcar glas, pero donde hay nieve siempre hay alguien que la está disfrutando, ¿no? Así que nos pusimos a buscar una decoración llamativa e igual de rica.



Aquí podéis ver cómo los muñequitos de chocolate están acompañados de un reno muy especial y muy sencillo de hacer: coged un donette o similar, plantadle por nariz un M&M’s de cacahuete bañado en color rojo y los cuernos clavádselos con pedazos rotos de esas galletitas de aperitivo con forma de palmera con sal gruesa. Os aseguro que los críos se quedan con una cara que es un poema.

Aprovechando el muñeco y algunas miniaturas que había por casa, convertir el bizcocho en una pista de esquí fue tan sencillo como divertido.

Pero vamos, no por mucho decorar se me quedo atrás la calidad del dulce en sí mismo. Veréis por esta imagen que por dentro estaba la mar de esponjoso… y por fuera era difícil no echarle mano. Jeje.

Este año, como otros, hemos querido celebrar un poco el final del año con los compañeros del colegio de los críos. Y como ya casi se ha convertido en una tradición, he ido probando algunas recetas navideñas para que las degusten de parte de los niños. Pero ya me vais conociendo: que no puedo dejar de pensar en algo creativo con lo que acompañar a los dulces.

Lo primero en lo que pensé, para los más pequeños, fue en un sorprendente pastel de galleta y chocolate al horno con forma de hombrecito de jengibre. Les llama tanto la atención… La verdad es que quedó muy rico y una vez decorado como si tuviera puntadas de hilo y con mis amados cuadritos de vichy, resultó ser espectacular. Tanto que los pequeñitos al final probaron más bien poco… y se dio buena cuenta del pastel en la sala de profesores. ¡Menuda ilusión que me hicieron los inesperados halagos!


Tenéis que comprobar cómo queda este muñeco tan dulce y apetitoso en una mesa presentada para Navidad. Basta cuidar un poquito los detalles, y acompañarlos de algún artículo de mi tienda (como el cuaderno de recetas de Navidad, en este caso) para que luzca muchísimo.


Pero a los niños mayores me gusta llevarles algo que puedan disfrutar de manera individual. Este año busqué algo diferente relacionado con la Navidad y se me ocurrió idear un bonito reno de tela, que además después de comerse el pastel los niños podrían utilizar para decorar el árbol, para hacer un llavero, un broche, para poner en la puerta de su armario... Seguro que alguna mamá imaginativa le da buen uso. Dar con la idea no resulto fácil, pero nada acompañado con tener después que confeccionar nada menos que 60 renos y otros tantos pequeños hombrecitos del mismo tipo de pastel de galleta y chocolate. ¡No sé si salía más humo del horno o de la máquina de coser! Al final llegué a tiempo y el último día de clase mis hijos se lo llevaron a sus compañeros. Creo que se relamieron lo suyo y que se quedaron tan prendados con el reno como yo.



La verdad es que hacer este tipo de esfuerzos para los más pequeños es siempre muy agradecido. En una época tan bonita para ellos. Cada una de sus caras sí que es un regalo. Ese es el mismo espíritu que La Niña de la Comba os desea a vosotros esta Navidad, la primera en la que tengo abierta la tienda online. Ah, y no olvidéis que el descuento del 15% en todos mis artículos de la web dura hasta el 6 de enero. Lo digo por que los Reyes Magos igual todavía están a tiempo...


¡Feliz Navidad!